martes, 11 de agosto de 2020

Higado (limpieza)

 

Alimentos ácidos y alcalinos


Mantener la acidez y la alcalinidad balanceadas es la clave para un buen funcionamiento del cuerpo. - No debe pensarse en ácido como “malo” y alcalino como “bueno”; la nutrición es vital para lograr un estado óptimo.

Para entender el concepto necesitamos primero comprender ¿Qué es el pH o potencial de hidrógeno? Se trata de un valor utilizado con el objetivo de medir la alcalinidad (base) o acidez de una determinada sustancia, indicando el porcentaje de hidrógeno que encontramos en ella, midiendo la cantidad de iones ácidos (H+). 

La escala del pH varía del 0 al 14, de forma que se considera 7 como un valor de pH neutro, menos de 7 se vuelve más ácido, arriba de 7 se vuelve más alcalino.

La acidez o alcalinidad (base) del cuerpo se puede medir por medio de la sangre, orina o saliva.

El nivel idóneo del pH en la sangre debe oscilar entre 7.35 y 7.45, pero la contaminación atmosférica, los malos hábitos alimenticios o el estrés acidifican el cuerpo y alteran este pH, la sangre reacciona y roba los nutrientes que necesita del resto de órganos vitales para compensar el desequilibro.

En este sentido, la nutrición es un factor vital para lograr el estado óptimo de equilibrio ácido-base, ya que hay nutrientes con la capacidad de acidificar y otros con la capacidad de alcalinizar (basificar). 

Los alimentos se clasifican según el efecto que tienen dentro del cuerpo después de la digestión y no según el pH que tienen por sí mismos; así, el sabor no es un indicador del pH que pueden generar dentro del organismo, como es el caso de los cítricos que a pesar de saber ácido, tiene un efecto en el organismo completamente alcalino (básico).

Los minerales como el potasio, el calcio, el sodio y el magnesio, forman reacciones alcalinas (básicas) en el cuerpo y se encuentran principalmente en las frutas y las verduras. Contrariamente, los alimentos que contienen hierro, azufre y fósforo como las carnes, el huevo, los lácteos y los frutos secos, son promotores de acidez. 

Lo ideal es que la alimentación esté compuesta de un 20 a 25% de alimentos ácidos y de un 75 a 80% de alimentos alcalinos. Solo así podremos ir creando paulatinamente un ambiente equilibrado al interior del cuerpo, de tal manera que sea protegido de enfermedades y del deterioro celular. 

Las consecuencias de un pH ácido:

  • Disminución de la actividad del sistema inmune
  • Favorecimiento de la calcificación de los vasos sanguíneos
  • Pérdida de masa ósea y masa muscular
  • Fatiga crónica
  • Dolor y espasmos musculares
  • Caída del cabello y deterioro de las uñas
  • Piel irritada
  • Cansancio generalizado

Los alimentos ácidos y alcalinos son los responsables de los procesos metabólicos y a la vez son necesarios como mecanismos de defensa para evitar enfermedades. Para lograr una buena salud, es necesario mantener un equilibrio en el consumo de ambos.

Aquí te dejamos una lista de opciones de comida de acuerdo a su pH:

jueves, 6 de agosto de 2020

L-Ornitina

La Serina

La Treonina

Vitamina B6 [Piridoxina]

L-PROLINA

La Histidina

GLUTATIÓN

La Glicina

Glutamato natural

Aspartatos o Ácido Aspártico